
Diez años al Servicio de la Conciencia
Este encuentro es una invitación para celebrar los 10 años de la Fundación junto a su fundador Santiago Ardissone, su director Claudio Opassi, docentes invitados Ana María Llamazares, Nora Rousseaux Francisco Sicilia y Juan Carlos Kreimer
Querida Comunidad,
Nuestra Fundación cumple 10 años de actividades y de seguir ratificando, día a día y en cada uno de los talleres que ofrecemos, el rumbo definido en nuestras bases originales:ponernos al servicio de la ampliación de la conciencia, individual y colectiva.
La celebración que realizaremos el 19 de mayo próximo no solo responde a ese número de años, sino a la cantidad de procesos de transformación y crecimiento personal que muchos de ustedes iniciaron y/o profundizaron en nuestra institución. Un lugar, muchos caminos. Nuestro eslogan da fe de esos procesos personales y de su contribución a crear un campo energético más afín con las aspiraciones espirituales.
Santiago Ardissone, su fundador, y Yo, Claudio Opassi, su director, recordaremos los primeros pasos dados por la Fundación, los aspectos esenciales del camino recorrido, y hacia dónde vamos.
Ana María Llamazares, Nora Rousseaux y Juan Carlos Kreimer, docentes desde nuestros inicios y referentes en los trabajos de apertura de conciencia, compartirán sus miradas sobre distintas transiciones que atraviesa la humanidad, y sobre las actitudes que pueden ayudarnos a vivir mejor los desafíos a que esas transiciones nos enfrentan. Tanto los planos internos, vinculares, sociales y planetarios. Francisco Sicilia, otro sólido referente en el campo de las conexiones con nuestro ser a través de la música, también coordinará una práctica grupal.
Entre todos, ellos, ustedes y nosotros, intentaremos crear un espacio de encuentro, escucha profunda y diálogo. También brindaremos por la esperanza que compartimos por la evolución de la conciencia, por el futuro de la Fundación, por el de nuestro país y por el de la humanidad que tanto nos honra representar.
Los invitamos a acompañarnos.
Claudio Opassi,
Director
19 hs
Breve bienvenida y descripción de la agenda del día. Claudio Opassi
Sintonía inicial, abriendo un campo de presencia y conexión. Francisco Sicilia
Palabras de Bienvenida y sentido del encuentro. Santiago Ardissone
Hitos principales y aprendizajes en los 10 años recorridos, hacia adonde vamos. Claudio Opassi
Actualización de las bases Filosófico-Espirituales de la Fundación Columbia. Ana María Llamazares
Conciencia Irradiadora. Nora Rousseau
La Vida Multidimensional. Juan Carlos Kreimer
Espacio de preguntas y respuestas. Integrantes del panel
Experiencia de conexión a través del sonido y canto colectivo. Francisco Sicilia
Cierre
Brindis.
La Fundación Columbia
Un faro que sigue alumbrando
Como todo ser vivo –y las instituciones también lo son- cada tanto es necesario hacer un alto para mirar atrás, considerar el camino recorrido y trazar perspectivas hacia el futuro. Y cumplir diez años marca un hito, un momento en el que la vivencia de “ciclo” se hace más fuerte y nos lleva a revisar si aquellas metas que nos propusimos en los comienzos siguen vigentes o es necesario actualizarlas para seguir el ritmo de los tiempos que corren.
Cuando nació la Fundación Columbia se fijaron cuatro temas focales que concentrarían su actividad e intereses: la conciencia, la energía, la transformación y el bienestar. Cada uno de ellos correspondía a temas clave del cambio de paradigmas, que se fueron desplegando a través de las cinco “puertas de entrada” en las que se organizaron las diversas actividades. Al tratar de hacer un balance vemos que estos temas conservan cada vez más vigencia, y tal vez solo requieran una mayor profundización o especificidad. Sin embargo, hay dos ejes que quisiéramos enfatizar o enfocar aún más, a la luz del presente: la incertidumbre, como condición existencial actual, para resignificarla como desafío de creatividad y resiliencia; y la necesidad cada vez más marcada de desarrollar enfoques integrales, sistémicos u holísticos, para comprender y transformar las problemáticas contemporáneas y su complejidad.
En la charla se brindará una síntesis de estas temáticas para situar la presencia de Fundación Columbia dentro del panorama de cambios que nos atraviesan.
Estamos constituidos por distintos grados de materialidad, en un contínuum sin quiebre, en tanto la conciencia, acompañe, donde la información ingresa y es procesada por los distintos niveles que nos constituyen. Somos materia y onda al unísono. Nuestros pensamientos y emociones son energía y son materia a la vez. Nuestra estructura física está tejida y cualificada por todas esas sustancias, que son más sutiles de lo que solíamos llamar materia. Somos “cuerpo, campos”, todo intento de fragmentación es una maniobra mental que no respeta nuestra naturaleza holográfica.
Somos hologramas dentro de hologramas mayores. Y estos registros modifican nuestra tasa vibratoria, o tal vez sea más cierto decir que nos acercan a nuestra verdadera identidad vibratoria.
Los procesos humanos de evolución de la conciencia deben ser acompañados por distintas vías: danzar, contemplar, ritualizar, reflexionar, visionar, jugar, circular, contenidos en gestión grupal… Y tantísimas otras son vías solidarias para inspirar, estimular, contener y dar consistencia a dichos procesos.
La multidimensión humana requiere de abordajes integrales a la hora de acompañar procesos de florecimiento. Abordajes que ingresen con distintos lenguajes y formatos, porque los procesos son procesos políglotos y polimorfos.
Desde sus inicios la Fundación a promovido una mirada integral e integradora, estimulando el encuentro y el diálogo entre distintas disciplinas. Diálogo y encuentro que también debe verificarse dentro de cada Ser para acortar distancias internas, cursar procesos más orgánicos y disponer de todo su capital energético.
En segundo lugar, me gustaría considerar cómo el registro de ser “cuerpo campos”, redefine la forma de entender la sanación, acercándola a un estado de conciencia permanente, una forma de estar en la vida, no solo un acto en un tiempo acotado.
Habitando la certeza de que la sanación es irradiada más que ejecutada.
La irradiación es servicio, en términos de una ecología energética.
Esto nos inclina a cuidar más de la vibración que de las formas, ya que el plano vibratorio es el sustento implicado de toda manifestación. Por último, comprender la relevancia de que existan estos espacios cultores de conciencia, de encuentro, de intercambio y mancomunidad que, retomando palabras de Ana, sean un Faro en un mundo de difícil visibilidad.
Nuestra doble naturaleza es una sola. Además de la terrestre, los seres humanos también habitamos otras dimensiones. Campos sutiles interactúa con nuestras presencias materiales. Nuestros sentimientos y pensamientos no nos pertenecen solo a nosotros. Nuestras conciencias, la personal y la colectiva, están interconectadas, también son una. Somos nuestros cuerpos físicos, nuestros cuerpos emocionales, nuestros cuerpos mentales y también “somos” esos otros cuerpos inmateriales. Cuerpos no visibles a la mente, inabarcables por el lenguaje, inalcanzables en su totalidad. Cuerpos que forman parte de un campo energético único que compartimos con el Universo.
La frontera entre lo que conocemos y lo que no de nosotros mismos se ha desplazado. En nuestras conciencias resuenan mensajes que reformulan nuestras creencias. Buscan integrar la idea de “naturaleza única” o “conciencia de unidad” a cuanto podemos comprender racionalmente. Percepciones que buscan elastizar nuestra manera de vincularnos con nuestros cuerpos inmateriales.
Los caminos que desplegamos en la Fundación, y llamamos de autoconocimiento, de crecimiento personal, de desarrollo de nuestros potenciales, de sanación y con varios nombres más, habilitan la presencia de esas otras dimensiones en nuestras vidas cotidianas.
Sobre ellas y sobre cómo podemos prepararnos para atravesar las difíciles transiciones que se avecinan desde la perspectiva de unidad y vida multidimensional, Juan Carlos Kreimer compartirá algunas hipótesis.